Colmado Lalola

Hace más de 50 años una mujer, Violeta, despachaba en su ultramarinos de la calle Peris Brell de Valencia. Como su madre y su abuela se dedicaba al comercio próximo, despachando con clientes y clientas del barrio. Más de medio siglo después la historia de Violeta continúa. Su hijo, Jesús, abre a los pies del Micalet, el Colmado LaLola. Una oda a todo un clásico valenciano: el espíritu de la botiga. Ese aroma a la tradición, al alma de los oficios bien hechos, se traslada a un local de culto donde tomar junto a su barra productos frescos como las ostras valencianas, berberechos, erizos de mar…

 

Con el interiorismo se ha pretendido llevar a Jesús a sus orígenes, donde los recuerdos están colmados de estanterías repletas de producto, cámaras llenas de embutidos, encurtidos y salazones, jamones colgando, azulejo tradicional valenciano, lámparas de estilo industrial, básculas para pesar el producto, papel de estraza..etc.

 

El interiorismo se aúna a la perfección con el trabajo gráfico realizado por Estudio Merienda, donde la tipografía realizada nos recuerda a todas esas Lolas que se hacían cargo de las muchas botigas que hemos frecuentado en nuestra infancia, un guiño a esa patilla caracolada que marcaba la estética de un época.

Cliente

Colmado Lalola

¿Qué?

Interiorismo

¿Dónde?

Valencia, España.

Fotos: Eva Mañez

“Con el interiorismo se ha pretendido llevar a Jesús a sus orígenes, donde los recuerdos están colmados de estanterías repletas de producto, cámaras llenas de embutidos, encurtidos y salazones, jamones colgando, azulejo tradicional valenciano…etc”.